LAS RAICES DEL SUFRIMIENTO.
LAS RAICES DEL SUFRIMIENTO
Harichandra Shastri
México 09-02-03
Sicología del apego humano.
Ensayo basado en las
enseñanzas espirituales de los maestros Govinda Maharaj, Guru Maharaj, Srila
Prabhupada y Bhaktivinoda Thakura, luminarias hindúes del pensamiento vaisnava.
Con el apoyo de las escrituras sagradas Srimad Bhagavatam y Srimad Bhagavad
Gita.
Primera Raíz: La falsa
identificación del Ser.
´´ La designación del alma, la mente, es la causa de
todas las tribulaciones en el mundo material. Tanto como este hecho sea
desconocido por la entidad viviente condicionada, ella tendrá que aceptar la
condición miserable del mundo material y vagar en diferentes posiciones. Debido
a que la mente es afectada por enfermedades, lamentaciones, ilusiones, apegos,
codicias y enemistades, ella creará esclavitud y un falso sentido de intimidad
con este mundo material. ´´
Jada Bharata instruye al
Rey Rahugana. Srimad Bhagavatam, canto 5, cap. 11, texto 17.
Alma espiritual o Jiva es una cosa, es lo que
realmente somos; cuerpo sutil (linga deha) es un segundo elemento, producido
etéreamente por la mente, la inteligencia material y el ego falso o falsa
identificación de uno mismo. El tercer elemento lo constituye aquellos que nos
muestra el espejo: el cuerpo material, eso que erróneamente llamo: Yo.
La mente ha sido catalogada como la designación del
alma, esa voz que nos identifica plenamente con lo que vemos y creemos gozoso y
perdurable. Frente a nuestros sentidos se presentan una galería enorme de
cosas, todos objetos de los sentidos. Por hacerle caso a la mente, sufrimos
cualquier cantidad de cosas y lo peor es que justificamos de mil maneras ese
sufrimiento para luego recaer una y mil veces sin llegar a comprender ni darnos
cuenta siquiera de qué se trata todo el problema.
El ego falso proviene de la mente material, mente que
deja escuchar su voz con estridencia evitando que la voz del alma espiritual resuene dentro del
corazón, que a la final termina manipulado y vencido por falsos sentimientos. La
cobertura externa, repleta de sentidos materiales externos, debido a que nace
dentro de la creación material temporal, luego de aparecer, permanece por un
tiempo, se reproduce o no y luego desaparece. Este es el proceso básico que
sufren todos los elementos animados e inanimados en este nivel de conciencia o
mundo como lo conocemos generalmente.
Mas allá, la mente, generando el cuerpo sutil
conformado por deseos y anhelos de todo tipo, se mantiene viva por así decirlo,
constituye una sombra del alma espiritual mientras esta está fuera del mundo
divino; su casa original. Producto de las deudas karmáticas presentes, la
entidad viviente condicionada toma otro cuerpo material al cual se ajusta
nuevamente la mente material, la inteligencia también material y el ego falso;
los elementos que conforman el cuerpo sutil.
Miserias como enfermedad, lamentación, ilusión,
apego, codicia, enemistad y muchas otras tienen su base en la mente, de hecho
los antiguos textos de medicina hindú como el Ayur Veda hablan de que la
dolencia física se manifiesta ya en este cuerpo luego de que ha germinado,
crecido y dado frutos la semilla de la enfermedad a nivel sutil y mental. De
allí el sabio dictamen de: mente sana en cuerpo sano. De esta forma, la falsa
identificación con el cuerpo material podría ser llamado la Primera Raíz del
Sufrimiento.
Segunda Raíz: La ignorancia, desconocimiento o falsa
identificación del Ser Intrínseco (Yo Mismo como Alma Espiritual.)
Al surgir la identificación con el cuerpo viene la
obediencia ciega a los sentidos, primero a los propios y luego a los ajenos. Es
decir, obedezco a los sentidos cuando me mandan por algo y luego obedezco a los
de otra persona también para lograr o conseguir algo. Interactuar por y para el
disfrute material genera básicamente y en primer grado una fuerte contaminación
de la inteligencia y da como resultado final, luego de pasar por miles de
situaciones penosas; repetidos nacimientos y muertes, ciclo que se conoce como
Samsara. Entonces que vemos que Yo, originalmente alma espiritual, al entrar a
un cuerpo material repleto de sentidos, colocado en un cuerpo hecho para la
satisfacción de estos y comandado por una mente con intensiones no muy sanas;
olvido en primer termino que soy una porción o parte de Dios y desde allí ya
viene la desgracia. Me centro mas bien en quien creo que soy, l familia que
tengo o no tengo, la pobreza, guerra u orfandad en un caso o la felicidad
material en todos sus aspectos; en el otro.
Puesto que un error generalmente trae a otros de la mano,
al creer que soy el cuerpo igualmente creo que tengo o no tengo tales y cuales
cosas y personas; familia, amigos, conocidos, etc. y ropas, propiedades,
dineros y otra etc. De la misma manera que yo me he equivocado y así vivo, sin
verlo; un gran porcentaje de la población del mundo en general están en el
mismo problema y de allí que se genere un consciente colectivo que le da forma
al rostro que tiene el mundo temporal ahora y dentro de la amplia creación
cósmica del Señor, es el caso de la mentira que repetida mil veces y por todos
se vuelve verdad o la verdad negada en conjunto y sistemáticamente se convierte
en mentira innegable, como en el caso de la tierra y su movimiento alrededor
del sol en la edad media.
La ignorancia, desde el punto de vista o ángulo que
desee vérsele, justificativo o no, ya me deja en una tremenda desventaja frente
a cualquier asunto en este mundo temporal; qué decir del mundo espiritual. Paso
la vida creyendo que soy fulano de tal, que tengo tales o cuales cosas o loo
peor, que no las tengo y las merezco; mas allá, resulta que la situación es
tremendamente diferente. Se me van los años y en nada, para nada, por nada,
tristemente al morir debo retornar acá para cumplir con las leyes del toma y
dame, , de la acción por la reacción, del dime que yo te digo, etc. Debido a
eso vuelvo al cuerpo mortal, cosecho lo bueno y lo malo que sembré hace
rato; me como, me guste o no, los frutos
amargos de mis acciones y como si nada pasara, vuelvo a cosechar para sembrar
por un lado al momento y por el otro mas tarde; en la próxima vida.
La historia es triste, sin duda, y lo peor es que es
mi historia.
A veces tengo la intuición de que todo esto no puede
ser realmente así, de que debe de haber otra realidad, pero entonces extraños
pensamientos se apoderan de mi y me convences de que tengo miedo, de que si es
así, como lo veo, que soy el cuerpo y que es el destino final de todos en esta
tierra; nacer y morir. La negligencia me embarga y no protesto, he podido
buscar la verdadera religión, he podido buscar a los santos sabios entregados a
Dios, conocer de que elementos reales y perdurables estoy hecho como alma
espiritual; pero cobardemente he preferido el calor del hogar de otros que
tarde o temprano desaparecerán prométanme lo que me prometan; prométales yo lo
que les prometa.
No en vano al conocimiento se le compara siempre con
la luz, con el sol, con una antorcha, con una espada que corta las raíces del
dolor, raíces que ahora son descritas. Me guste o no, mientras yo sea ignorante
o negligente con respecto a mi condición real como alma espiritual, habré de
sufrir nacimientos y muertes y en sus intervalos; enfermedad y vejez.
Tercera Raíz: Los Apegos (Anarthas)
Al igual que un escalón conduce a otro o que un
eslabón conduce a otro, así las dos primeras raíces del sufrimiento axiomáticamente
conllevan a esta; la del apego, también conocido en las escrituras sagradas
como Anarthas.
Cuando la mente fija uno de sus sentidos en el objeto
del sentido correspondiente, entonces nos dedicamos a hacer lo posible e
imposible por lograr aquello que deseamos; sea bueno o malo para nosotros. De
allí que los diferentes órganos de los sentidos trabajen al 100%, las 24 horas
del día y en toda su capacidad. A la final, cumplido el capricho viene la
insatisfacción, sin embargo, para ese momento la mente ya ha facturado otro
deseo relacionado con el que se ha satisfecho, da otra orden y así comienza la
cacería nuevamente.
Los ejemplos para ilustrar este proceso tan
particular son muchos, he aquí los mas comunes y sencillos:
A) Quiero estar con tal mujer u hombre, me esfuerzo
mucho, lo logro, pero al rato ya pierdo el encanto de la conquista y apenas
estoy repuesto luego de la ruptura; vuelvo a la carga, ya que en este mundo
nacimos para andar en pareja y yo no me voy a quedar solo por ahí...
B) Quiero escuchar o tener una canción tal o cual, pero
al escucharla muchas veces ya pierde el encanto, justo en ese momento ya me he
empeñado en otra y así voy.
C) Quiero tener mucho dinero, trabajo incesantemente, lo
obtengo con mucho sufrimiento y aunque creía saber en qué gastarlo, cuando el
dinero está en mis manos lo ocupo en todo menos en lo que debo, por alguna
extraña razón he olvidado las prioridades.
Y
así va a suceder con todo, de allí las difere4ncias severas entre las parejas
que empiezan bien y luego terminan en separación, las rupturas con los amigos,
las renuncias a los empleos, los problemas con los padres, los hijos, las
crisis existenciales y un largo etc. El apego a este mundo hace que sea una
verdadera tortura, algo increíblemente penoso el momento del abandono del
cuerpo material. Me niego, me niego y me niego; no, no y no señor. No puedo
morirme así no mas, estoy seguro que le hago falta por lo menos a la mitad del
mundo, la otra mitad es porque no me conoce, estoy seguro9 que muchos, muchos,
caerán en el colapso sin mi, que suerte les espera cuando yo no esté?
A todo lo que yo pueda apegarme
dentro de este mundo material temporal, de seguro a eso me apegaré; mi esposa o
esposo, hijos, familia, nación, propiedades, partidos políticos, a todo, a todo
menos a Dios, a todo excepto a Dios. Mi relación con Dios habrá de quedar en un
tercer plano, me ocuparé de ello en un tiempo que todavía no termino de
definir, las razones son varias:
A)
¿En la infancia?
No, apenas soy un niño y debo ocuparme de mis cosas infantiles, nada de
seriedad con el mundo.
B)
¿En la
adolescencia? No creo. Son épocas difíciles y reprimirme mas que hacerme bien
tal vez me traumatice, es cuestión de las hormonas y hay que satisfacer al
cuerpo, aun tengo tiempo. Son épocas de experiencia, de sexo, la religión y
Dios, pues mejor para mas tarde.
C)
¿Entrando a la
madures? Tampoco creo. Son días de sentar cabeza, la profesión, sobrevivir,
casarse, los hijos, en fin, tantas cosas. A la final, la espiritualidad no da
dinero, no es profesión.
D)
¿Epoca Madura? No
sé, no sé. Hay que supervisar a los hijos y como quiera que sea seguir
trabajando; ya habrá tiempo, ya habrá tiempo.
E)
¿Comienzos de la
vejez? Lo dudo realmente. Aunque debería comenzar a arrepentirme y arreglar
algunas cosas, ya solo espero que Dios me de algo mas de tiempo y no me
muera joven entre los viejos; es tiempo
de descanso luego de haber trabajado toda una vida.
Como
se puede apreciar acá, las variantes son infinitas, pero la realidad es una
sola: no encuentro momento para restablecer mi relación con Dios por lo ocupado
que estoy en lo que he asumido que son mis deberes. La negligencia ha podido
mas y apegado como estoy, primero a un
falso concepto de vida y luego a personas con el mismo problema, paso los años
sin pena ni gloria reales.
Cuarta Raíz: La desobediencia.
´´
Prefiero mandar en los infiernos que obedecer en los cielos...´´ decía el ángel
caído en desgracia en la obra de Milton, ´´ El Paraíso Perdido ´´. Imagino a
Milton hablando de mi caso. Siendo
eterno sirviente, compañero, amigo, confidente de Dios, he preferido el
mundo de la muerte, la infelicidad, la inconsciencia y lo finito abandonando la
casa de Dios, que dicho sea de paso; también es mi casa.
Ser
desobediente me cuesta caro, muy caro, mas por alguna razón extraña yo juro que
no es así, que debe existir alguna salida, que la situación tampoco es tan
terrible. En mi error, no me doy cuenta que por no obedecer a Dios y
restablecer la relación perdida que tengo con El, me somete la mente de forma
despiadada, me lleva a satisfacerla
poniéndome un raje incómodo y complejo lleno de sentidos que jamás se saturan,
que nunca se satisfacen ya que esa es su naturaleza, la de estar siempre
insatisfechos. Los deseos de mi mente son como olas infinitas que vienen una
tras la otra, olas ilimitadas de anhelos que generan también ilimitados
esfuerzos para conseguir algo que al poco rato ya no importará. Sumergido en un
teatro inmenso, me leo un guión determinado, me trago la historia como si fuera
real, me creo el cuento y le doy vida, sin saber realmente lo que han señalado
los buscadores de la verdad:
´´
Todo lo que sucede dentro del tiempo, el cual consiste en presente, pasado y
futuro, es meramente un sueño. Este es el entendimiento secreto de toda la
literatura védica.’’
No
me gusta, no me gusta para nada pero parece que es así. El problema con este
mundo no es que sea irreal, puesto que si de realidad se trata, es claro que
ahora estoy acá. El asunto es que si bien ahora estoy, es segurísimo que en un
mañana cercano o lejano ya no estaré mas. De allí que el mundo sea real mas no
eterno, se dice entonces que es temporal y de allí su problema. Y no puede ser
eterno cuando veo que nace y muere el día, que nace y muere la noche, nace y
muere el amor (o eso que llamamos amor), nace y muere la gente, por lo que yo,
como también soy gente y también nací; es un hecho que moriré.
Mas
allá, por increíble que parezca, me sigo empeñando en no querer ver lo grave
del asunto, en tapar el sol con un dedo, una mano o lo que halla por allí, en
seguir asociándome y obedeciendo los consejos de quien me perjudica y no de
quien me beneficia. A la larga actúo cono un loco yendo en contra de mi propio
beneficio. Creo lo que no es y creo igualmente que soy lo que no soy, de allí
todo mi sufrimiento y toda mi historia en este mundo maravilloso.
El
gusto que tengo por perder el tiempo en vez de invertirlo es algo tremendamente
increíble, mi tendencia a luchar en batallas perdidas es igual a eso de hacerme
amigo de gitanos, a confiar en la palabra de una meretriz, en las promesas de
los políticos, demagogos de la religión, a confiar en el ladrón y a revelarle
secretos al chismoso. He aprendido a involucrarme en falsos deberes; partiendo
de los propios hasta llegar al de segundos y terceros. Dicen que quien se
dedica a lo temporal abandonando lo eterno; pierde ambas cosas, puesto que lo
temporal ya está perdido de antemano, se va a ir quiera yo o no quiera y el
problema es que no quiero, no quiero. Por otro lado, el poder del hechizo, de
la ilusión que me invade puede mas, de allí la Quinta Raíz del Sufrimiento.
Quinta Raíz: Maya o la Ilusión.
El
significado de Maya es Lo que No Es, algo falso, fantasía, ilusión, etc. Se
encuentra representado este poder inferior del Señor en una diosa que toma el
mismo nombre: Maya Devi. Ella ejecuta fielmente las directrices superiores que
recibe y se encarga de hacernos entrar a todos por el aro, pero lo hace de una
manera bien original; engañándonos, haciéndonos creer lo que no es y jamás
será. Ya se dijo que el primer engaño surge con el cuerpo, de allí se nos abre
un largo camino por recorrer. Aunque parece que avanzo realmente no lo hago,
creo en muchas cosas que de verdad no son, que en realidad solo tienen valides
para mi y para nadie mas y que solo se aplican mientras temporalmente tengo
esto que llaman vida.
Maya
Devi es la gerente de este negocio de
realidad virtual, donde se desarrollan historias virtuales protagonizadas por
seres virtuales, la gran maquina de la mentira, lo mismo que el cine; una película
que empieza, dura un tiempo y termina. Contrario a lo que pudiera creerse, Maya
no aparece representada en los libros védicos como un ser demoniaco de forma
horrorosa, es una mujer increíblemente bella y seductora, llena de todos os
atributos correspondientes a un ser de su cargo y posición. La joya cimera de
todas las escrituras divinas, el Sri Brahma samhita (Himno de Brahma) nos
amplia el panorama acerca del trabajo de Maya en relación al alma espiritual o
Jiva.
´´
El alma espiritual es una partícula de conciencia. Cuando comete la ofensa de
la adversidad (desobediencia) al servicio de Govinda (Dios), ella es halada por
la potencia atrayente de Maya (La Ilusión) y tan pronto como el alma se
distrae, Durga (otro nombre de Maya) la restringe a un cuerpo grueso compuesto
de cinco elementos mundanos básicos, sus atributos y once sentidos, el cual es
como el uniforme de un prisionero. Entonces ella lo arroja a la rueda del
Karma.
Revolviéndose
dentro de este ciclo, la jiva experimenta gozo y preocupación, cielo e
infierno, etc. Además de esto, ella le da, dentro del cuerpo grueso, un cuerpo
sutil que consiste de mente, inteligencia y ego falso. Aunque abandone su
cuerpo grueso, la jiva, en el cuerpo sutil, toma refugio en otro cuerpo grueso.
A pesar de verse liberada en algún momento de su cobertura gruesa, no puede
abandonar la sutil, la cual está compuesta de deseos malévolos y planes
insatisfechos. Cuando el cuerpo sutil finalmente es abandonado, el alma
espiritual se baña en las aguas del río Viraja y va hacia la morada del Señor
Hari.
Durga
ejecuta estas tareas por la divina voluntad de Govinda. ´´
De
las muchas conclusiones a las que se puede llegar luego de lo dicho, la primera
podría ser que es clara la armonía entre la voluntad del Señor y la ejecución
de esta por parte de sus delegados, acá en el caso de Maya Devi. La almas
espirituales, compuestas de felicidad, eternidad y conciencia poseen además el
regalo divino mas preciado; el libre albedrío o libre elección para hacer lo
que consideren mejor.
Se
ha descrito el trabajo clave de la mente, como conforma una cobertura que hasta
que el alma espiritual no se libera de allá, se convierte en arte y parte
importante, causante por desgracia de la permanencia de la jiva en la creación
material. El mundo que habitamos temporalmente es perfecto debido a que ha sido
creado por Dios, quien también es perfecto y lleno de todas las cualidades. Así
como un escultor profesional es capaz de crear obras impresionantes debido a
que posee el dominio avanzado de su arte; de la misma manera el Señor
manifiesta, mantiene y luego disuelve la creación material temporal donde
permanecen las almas espirituales engañadas, desempeñando trabajos y
ocupaciones mas perjudiciales que benéficos.
La
rueda del Karma comprende en su centro a otra rueda, la del Samsara, giramos
así entre nacimientos, muertes, enfermedades y vejez. Estas dolencias, sin
embargo, suelen ser explicadas con razonamientos que aunque sin base e
ineficaces, tienden a crear algún alivio en las almas condicionadas. La muerte
se justifica diciendo que todo nace debe morir, que así es la vida y un largo
bla bla. Y de hecho no es que sea de otra forma, el problema radica en saber el
por qué, el cómo y el después de...Con respecto a las enfermedades ya sabemos que
nos afligen por diversas razones, eso no es secreto. La vejez es la
consecuencia también natural del paso del tiempo en nuestras vidas.
Nuevamente
el Brahma samhita nos ilumina en este punto:
´´
Las aflicciones mundanas, los nacimientos y los renacimientos son las
concomitantes de la condición esclavizante de las almas caigas en las garras de
la potencia ilusoria del Señor (Maya), desde un tiempo que no tiene comienzo.’’
Bueno,
mas claro; imposible...
No
obstante y por si las dudas, desglosamos el texto citado y veremos que hay tras
bambalinas.
·
Las aflicciones
mundanas: entiéndase todo tipo de problema, además debemos incluir la felicidad
material como causante primaria de todo el dolor que se sufre.
·
Los nacimientos y
renacimientos: la entrada del alma espiritual a este mundo de ilusión conforma
su primer nacimiento, el resto ya se cataloga como ciclo de renacimientos
corporales y materiales.
·
Condición
esclavizante de las almas caídas: nos convertimos en esclavos al ser sometidos
por terceros, en este caso la mente y los sentidos insaciables; somos esclavos
por tener que hacer casi siempre lo que no queremos. La relación que
eternamente tenemos con Dios es de ser sus amigos servidores, el Señor
intercambia con nosotros amor por amor, amor con amor se paga. Lo de Maya ya es
otra cosa, algo muy diferente.
·
Las garras de la
potencia ilusoria del Señor (Maya): al igual que un águila caza un conejo y no
lo deja hasta devorarlo, muy sutilmente y actuando desde su centro de
operaciones ubicado en nosotros mismos; Maya no suele permitir que nadie se le
escape. De allí que ofrezca una amplia gama de placeres y torturas según sea el
caso. Poder y belleza versus miseria y olvido. La penitenciaria construida por
el Señor y supervisada por Maya posee un laberinto enorme donde muy pocos
logran salir.
·
(Esto ocurre)
desde un tiempo que no tiene fin: en este caso se refiere a que debido a que el
Señor está creando, manteniendo y disolviendo constantemente, una y otra vez la
manifestación cósmica temporal, pareciera que es eterna en vez de darse en
intervalos, como realmente ocurre.
Ahora
bien, ¿qué lleva a Dios a hacer continuamente esto, una y otra vez, qué lo hace
mantener una serie de mundos donde el alma espiritual, su porción eterna sufre
y pasa penurias de todo tipo? Surgen algunas respuestas, desde las mas vanales
hasta las que parecen ser las correctas, veamos:
·
Dios lo hace para
castigar a los que lo desobedecen.
·
Maya tiene tanto
poder como Dios y El prefiere dejar las cosas así.
·
Maya en realidad
es ese enemigo del Señor, el ángel rebelde cuyo nombre es mejor no pronunciar.
·
Dios tiene un
lado inmisericorde desconocido, parte de lo que algunos llaman ¨Los misterios del Señor¨.
·
Dios nos divide
entre fieles e infieles, los que van en lo correcto y los que están equivocados.
Finalmente:
·
Al ser autócrata,
para El y por El, y debido a que posee vida personal propia y privada, el Señor
ofrece la oportunidad de que en medio de tantas penurias, las almas
espirituales encarnadas tomen el sendero del dharma (religiosidad
natural), asociándose con verdaderos
sabios santos y luego de superar la influencia de Maya; regresar al hogar.
Cortando las raíces del sufrimiento material.
´´
Aquel que sabe que la felicidad material, ya sea buena o mala, en esta vida o en la próxima,
en este planeta o en los planetas celestiales; es temporal e inútil, y que una
persona realmente inteligente no debe tratar de disfrutar o siquiera pensar en
tales cosas; es el conocedor del ser interno.
Tal persona autorrealizada sabe
muy bien que la felicidad material es la gran causa de la existencia material
continua y constituye el olvido de la posición constitucional de uno mismo. ´´
(El
Rey Yayati obtiene la liberación. Srimad Bhagavatam, canto 9, cap. 19, verso
21.)
Dicen
que mas claro no canta un gallo y en este caso hasta el trino de los pájaros
mas lejanos ya sería suficiente. Si en verdad estamos interesados en volver a
casa, en dejar de vagar por allí y ser como perros que a veces reciben algo de
comida y en otras ocasiones solo golpes y desprecios; debemos, partiendo del
principio, como es natural, comenzar por abandonar la falsa identificación de
nosotros mismos. Las indicaciones de las escrituras sagradas aprobadas por los
sabios son las siguientes:
·
Soy un alma
espiritual, una parte integral de Dios, llámese como se llame, tenga la forma
que tenga.
·
Estoy constituido
de elementos que no son de esta tierra; eternidad, felicidad y conciencia.
·
La devoción
amorosa es el único camino que me conduce realmente a Dios.
·
La devoción
(Bhakti) mediante su ejecución practica y sincera, supervisada por un maestro
avanzado, hará que en mi corazón
florezca nuevamente el amor dormido por Dios.
·
Debo entender que
la única llave que me abrirá las puertas a la casa de Dios, que es mi casa, es
el amor puro (Prema Bhakti).
·
Ni el aislamiento
ni el rechazo frente a lo que he hecho o no he hecho me ayudarán en mi camino, debo mas bien cambiar mi forma
de pensar y por lo tanto mi forma de actuar.
·
Al verme como
alma espiritual, podré ver que el resto de las entidades vivientes también son
almas espirituales.
·
Es necesario
comprender que mi presencia en este mundo material no tiene que ver con ninguna
cosa temporal; la finalidad de mi vida debe ser el desarrollo del amor de Dios
utilizando los medios ya prescritos por El.
·
No puedo actuar
anárquica, negligente o irresponsablemente pensando que no hay autoridad alguna
regulando y controlando todo o que las cosas son como a mi me parece que son.
Luego
de ver estos puntos que podrían ser ampliados o reducidos, hay que hacer notar
básicamente el hecho de que si existen opciones y que si bien cometimos el
error de buscar placeres en otras partes
y luego caer engañados, también podemos corregirnos y de la mano de Dios volver
al nivel de conciencia al que realmente pertenecemos.
´´
Aquel que retorna a Mi Morada jamás regresa. ´´, son palabras de Krsna
contenidas en el Bhagavad Gita, palabras mas que ciertas y comprometidas. Los
sabios trascendentalistas, en reuniones con otros sabios y de acuerdo a las
conclusiones que aparecen en las escrituras védicas, han expresado que así como
Dios posee una omnipotencia, también tiene una omnicarencia, si así se le puede
llamar. Esta radica en que el Señor no queda inerte o ciego frente al hecho de
que tantas almas espirituales se encuentran condicionadas; de allí que se
preocupe y envíe tres elementos claves para facilitar la a casa de todos los
que así lo deseen.
Govinda
pone a la disposición las escrituras divinas o shastras escritas por
encarnaciones Suyas, es El Mismo escribiendo prácticamente; envía a devotos
avanzados que sirven de guías o maestros espirituales, es El Mismo enseñando
prácticamente y por último; nos manda a otros devotos o religiosos para que
conformen comunidades de libre devaste filosófico devocional y de esta manera
poder compartir las experiencias divinas o realizaciones internas.
Frente
al poder de maya y su ilusión perfecta, nos encontramos entonces con la
alternativa devocional amorosa ofrecida por Dios. Mas allá, queda de todos y
cada uno de nosotros seguir en el engaño y abordar el camino que conduce a la
Mas Hermosa Realidad, citando a Sridhara Maharaj. Todas las Glorias a Govinda
Maharaj.
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